jueves, 6 de octubre de 2011
Espectador I
Esta, más que claro, que soy espectador y que el escenario no es lo mío. Intento subir a él, e incluso con mucho esfuerzo, lo consigo pero una vez allí me quedo mudo y en lugar de comenzar mi actuación empiezo a observar al público el cual, uno a uno ,se convierte para mí, individualmente en un espectáculo, si es que han venido sólos como yo, y aquellos que han venido acompañados se convierten en repartos de uno, dos, tres... según el número integrantes que lo compongan. Siempre espectador yo, da igual que esté a uno u otro lado del espejo. Pienso que podría disfrutar a ambos lados, aunque si soy sincero -palabra que para mí rima con narciso y creo que no es casualidad pues su rima va más allá de la sonora- tendría que reconocer que mi inconsciente sueña que estoy siempre sobre un escenario pero que finalmente sobre las tablas y en alerta todos mis sentidos, estos se ponen al servicio de ese espectador falso que soy yo que se deleita observando a un público real. Éste, aburrido por la ausencia de acción, en su mayoría va abandonando el patio de butacas pero siempre se queda un pequeño grupo que poco a poco se sube al escenario pues se ha dado cuenta que sobre él se encuentra su público, cierto que es sólo uno, pero al fin y al cabo un espectador al que contar sus historias, que les escucha.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Blogger me ha avisado tarde de que habías posteado. Y con respecto a lo que dices se aprende mucho siendo espectador pero también es bueno compartir lo que tenemos dentro para que los demás puedan sacar algo bueno de ello no?
ResponderEliminarBesos.
Yo creo que al fin y al cabo todos somos espectadores o actores dependiendo de la situación. Y aunque estemos más cómodos en uno u otro papel, siempre fluctuamos de un lado a otro del escenario.
ResponderEliminar